CINE Y CIENCIA

El 6 de junio tuvo lugar la conferencia CINE Y CIENCIA, la primera que se ha grabado y se puede visionar en YouTube en el siguiente enlace. Ahora nos vamos de vacaciones, pero volveremos en otoño!! Muchas ganas de retomarlo!!

https://www.youtube.com/watch?v=sTacABwOn_U

CONFERENCIAS 2023

En el primer semestre de 2023 hemos seguido con las conferencias, desde EL ARTE EN EL CINE (febrero) CINE Y GASTRONOMÍA (marzo) CINE Y LITERATURA (abril) MUJERES EN EL CINE (mayo) y CINE Y CIENCIA (junio)

CONFERENCIAS 2022

En el año 2022 pudimos retomar las charlas, los meses de junio (SHAKESPEARE EN EL CINE) julio (EL BAILE EN EL CINE) y noviembre (CINE Y VIAJES, LOS ABOGADOS EN EL CINE).

SHAKESPEARE Y EL CINE

El 7 de junio nos reencontramos! Hablaremos de Shakespeare y las películas relacionadas con su vida y su obra, para disfrutar de sus palabras y las imágenes que les dan vida. Es una gran alegría poder recuperar el contacto. Nos vemos!

OLD (TIEMPO) de M. Night Shyamalan

La última película de Shyamalan, *Old» («Tiempo» en España) es tan inquietante y filosófica como las anteriores. Encontramos algunos de sus temas favoritos: las relaciones familiares, los problemas de comunicación, los interrogantes sobre la finitud de la vida, la trascendencia y la esencia de la naturaleza humana, y por supuesto el uso del elemento sobrenatural como revelador de todo lo anterior.
En este caso el escenario es una playa, que paradójicamente constituye un ámbito cerrado y opresivo para los personajes. El misterio se manifiesta en las barreras invisibles que impiden salir de la playa (como una referencia a El ángel exterminador, de Buñuel) y en la alteración del desarrollo del tiempo y sus efectos, que se convierte en una magnitud líquida y sin reglas.
Me ha gustado el planteamiento y el tratamiento del suspense, basado en el desconcierto y el miedo, y cómo se revela la psicología y las relaciones de los personajes dentro de la acción.
Lo que menos me gustó fue la resolución, demasiado explícita, y algún punto de truculencia que me pareció innecesario, pero el conjunto no desmerece, es una película interesante que merece mucho la pena ver.

CISNE NEGRO (Darren Aronofsky, 2010)

CISNE NEGRO. LA OBSESIÓN Y LA LIBERTAD.
Esta impactante película me provocó dos lecturas distintas la primera y la segunda vez que la vi. Quizá conocer la clave principal después de la primera visión permite captar más matices en la segunda. Es una película de dualidades, contrastes y contradicciones, como la misma psicología humana. De ahí su riqueza y su profundidad.
En la película asistimos a un proceso de descomposición mental por la obsesión y el perfeccionismo, lo cual es encadenante y destructor. Pero al mismo tiempo, ese camino de perfección se construye en etapas de liberación de la represión en la que el personaje ha vivido siempre, y que han ahogado facetas de su personalidad.
Así, asistimos a un proceso en el que la protagonista se «completa», se descubre, se hace adulta, se libera y se afirma. Pero ese proceso no tiene como finalidad el desarrollo, la autonomía, la realización y vivir una vida más plena, sino que es una vía que se dirige exclusivamente a conseguir la perfección en su arte.
Ese aspecto obsesivo del personaje hace que alcanzar la perfección sea la única finalidad de su vida, la razón por la que se construye y por la que se destruye, por la que se completa y se fractura, hasta una inmolación trágica y al mismo tiempo gozosa, porque supone el triunfo en su objetivo.
Esta paradoja fascinante es el mensaje de la película, y se plantea acertadamentadamente ambiéntandola en el mundo ultraexigente del ballet, a través de figuras como la madre controladora y el Pigmalión tiránico, y se expresa y se refuerza con una realización magnífica, recursos visuales bellísimos y una interpretación impresionante de Natalie Portman. Desasosegante y maravillosa película.

EL LUCHADOR (Darren Aronofsky, 2008)

EL LUCHADOR. DECADENCIA Y DIGNIDAD
«El luchador» es una historia sobre la decadencia, la inadaptación, las oportunidades perdidas y la dignidad.
Las interpretaciones de los dos caracteres principales, Randy (Mickey Rourke) y Pam (Marisa Tomei) son espléndidas, llenas de expresividad y a la vez de contención. Rourke da vida a un personaje extremo, un luchador de wrestling en decadencia, que podría resbalar hacia la caricatura o lo grotesco, pero logra darle una solidez y una coherencia que lo hace cercano, comprensible, integrando sus contradicciones de fortaleza y debilidad, de decisión y duda, de resistencia y rendición. El paralelismo entre el personaje y el propio actor es evidente, el físico extremo, la afición por la lucha, el pasado triunfal y la posterior caída en el olvido, y todo ello contribuye a que la composición de Rourke transmita autenticidad en cada plano.
Marisa Tomei también crea un personaje de bailarina/prostituta que está entrando en la madurez, y que oscila entre la resignación y falta de expectativas, y la resistencia, con una interpretación a la vez sobria y emotiva.
La relación entre Randy (Rourke) y Pam (Tomei) se desarrolla en un momento de sus vidas de decadencia, soledad y dificultades para sobrevivir, en el que ambos personajes se reconocen y comprenden. Vemos cómo los dos podrían encontrar la cura de sus heridas y la estabilidad a través de su unión, de una alianza salvadora. La complicidad y el afecto entre ambos se muestra de forma a la vez evidente y tácita, girando a través de los escollos que impiden su encuentro.
Aunque están en un momento con carencias parecidas, sus perfiles son diferentes: mientras Randy es una vieja gloria, que ha vivido momentos de plenitud y ha dilapidado su dinero y sus relaciones absorto en el triunfo, Pam siempre ha sido una superviviente. Así, Randy se ha convertido en un inadaptado que intenta reconstruir y reconectar con la vida normal, pero fracasa contra el obstáculo de no tener hábitos ordenados ni habilidades en las facetas emocionales y relacionales que no desarrolló. Y Pam, por su parte, ha perdido la fe en las oportunidades que le pueda dar la vida, y se limita a protegerse rechazando cualquier posibilidad, para no crearse expectativas que puedan hacerle más daño.
Lo trágico de la historia es que ambos personajes intentan superar estos obstáculos, pero la debilidad y la pérdida de oportunidad frustran una posibilidad que parece por momentos al alcance de la mano, y acaba cediendo ante una especie de fatalismo, como si existiera un destino al que están abocados este tipo de caracteres psicológicos y sociales.
La crítica social está presente en la película a través del retrato del entorno de los personajes y su falta de oportunidades. La soledad y la indiferencia de una sociedad deshumanizada, en la que los luchadores son utilizados para dar espectáculo, perdiendo la salud y el futuro muy pronto.
Randy acusa esa indiferencia (“fuera de aquí no le importo a nadie”) pero asume la responsabilidad que le corresponde (“estoy solo, pero merezco estar solo”). Se intuye que su comportamiento es también consecuencia de esa vorágine que crea ídolos, los absorbe y luego los abandona sin capacidades para manejar su vida y mantener una estabilidad. Psicológicamente no tiene herramientas para asumir la pérdida del reconocimiento y las condiciones físicas, intentando prolongarlo inútilmente. La respuesta de la sociedad está encarnada por el jefe tirano que humilla innecesariamente al ídolo en horas bajas, recordándole su pérdida de valor social.
De forma paralela, Pam es humillada por los clientes del club, que la desprecian y anulan por la pérdida de su capacidad de seducción con la edad.
Ambos representan el mecanismo social de considerar a las personas sólo por su valor productivo, no por su cualidad de seres humanos.
La grandeza de los personajes es que asumen la dolorosa realidad sin quejas, sin reproches, sin escapar de su responsabilidad, y sin perder su sensibilidad, su generosidad y su capacidad de afecto por su entorno.
«Sólo me hacen daño ahí fuera».

LOS MISERABLES (Ladj Ly, Francia, 2019)

SON LAS CONDICIONES DE EXISTENCIA LAS QUE DETERMINAN LA CONCIENCIA.

Esta frase de Marx resume el mensaje de la película, ópera prima del director maliense Ladj Ly, que retrata el ambiente del barrio marginal de París Montfermeil, donde creció y vive, y en el que Víctor Hugo escribió Los miserables.

Al igual que los personajes de la novela, cuyo destino estaba determinado por las condiciones sociales de su existencia, y su reacción ante ello desemboca en la revolución francesa, los habitantes del barrio en la actualidad desarrollan su vida dentro del marco que constituye el grupo al que pertenecen, cultural y económicamente, abocados a la marginalidad, con un descontento y un conflicto permanente, lo cual crea un clima al borde del estallido social.

En este ecosistema conviven grupos sociales o tribus en equilibrio inestable, cada uno luchando por mantener o imponer su forma de vida: los negros comerciantes y traficantes, los hermanos musulmanes, los gitanos circenses, los adolescentes en pandillas. En este contexto la policía es casi una tribu más, que intenta mantener el orden pero también imponer su supremacía, con la sola diferencia de que tiene que mantener la imagen de estar sometida a unas normas.

Lo más interesante a mi juicio es cómo se transmite el mensaje de que las personas van adaptando su pensamiento, su carácter, sus valores y su conciencia a las circunstancias en las que viven, a las condiciones de su existencia. Así, el policía que se comporta como un matón, el adolescente travieso que se transforma en delincuente violento, el gitano que defiende lo suyo con cualquier medio. Incluso el personaje del islamista que predica la paz sostiene un sistema de captación de los jóvenes del barrio. Es un ámbito deshumanizado en el que los individuos pierden su personalidad, son tratados según el grupo al que pertenecen (“los bichos”, llaman los policías a los adolescentes) y sus expectativas están prederminadas.

La película muestra esta situación social (extrapolable a cualquier gran ciudad europea o norteamericana) y advierte de sus consecuencias, y cómo cualquier chispa (como el incidente que inicia la trama) puede causar un incendio, como se ha comprobado en la realidad muchas veces (basta recordar el reciente movimiento Black lives matter). Un planteamiento que quiere mover a la reflexión y a la acción necesaria, sin solución expresa, aunque sí esbozada, como el sorprendente y abierto final de la cinta.

 

RETRATO DE UNA MUJER EN LLAMAS (Céline Sciamma, Francia, 2019)

SOBRE LA LIBERTAD DE LAS MUJERES
La apabullante estética de esta película puede envolver su contenido de una forma un tanto opaca, ya que se corre el riesgo de perderse entre el preciosismo de la fotografía que compone un cuadro romántico de pintura inglesa en cada fotograma, la composición de los personajes con una expresión tan contenida como reveladora de su interior «flamígero», la delicadeza de la narración tan pausada, etc.
 
Pero el mensaje es simple y claro (incluso demasiado para mi gusto): un manifiesto por la libertad de las mujeres, planteando temas recurrentes como los matrimonios concertados, la sola alternativa de la soledad para poder ser libre, el aborto sin culpa ni pecado, la sororidad.
 
También me resultan excesivos el ritmo tan pausado, la recreación en el ambiente intimista y en el gesto mínimo (afortunadamente el apoyo de la película es una interpretación magnífica que revela el carácter, los pensamientos, las emociones y la evolución de los personajes) y la acumulación de simbolismo en los detalles, sobre todo al final.
 
Una historia agridulce de mujeres que a través de su encuentro desatan sus mordazas, y se descubren a sí mismas para siempre al haber vislumbrado la libertad.

THE FAREWELL (La despedida)

“La despedida” es una película estadounidense-china dirigida por Lulu Wang y ganadora de un Globo de Oro, que parte de un dilema terrible y a la vez corriente: ¿hay que informar a alguien querido de que le queda poco tiempo de vida?

Lo que más me ha gustado es que posee esa difícil cualidad de la simplicidad que logra que la película sea completa manteniendo la “pureza de líneas”. A través de las escenas se va desgranando el mensaje con un ritmo perfecto, que te mantiene pendiente sin necesidad de efectos.

La forma de contar es sencilla y llena de detalles reveladores que no destacan en el conjunto de la narración, con esa sutileza que hace a las historias estar llenas de contenido en “capas”, de retratar aspectos psicológicos, sociales y culturales simplemente mostrando, de reflejar los temas profundos presentes en lo cotidiano.

La fotografía, la composición, la interpretación son espléndidas, y constituyen el vehículo para plantear contrastes culturales, la construcción y el desarrollo personal, la relación del individuo y la sociedad, la actitud ante la vida y la muerte, las relaciones familiares… una película que muestra perspectivas y abre opciones, logrando el objetivo último de todo mensaje: ensanchar el horizonte.

Y que nos recuerda que al final, la vida no es un contrato sino una tentativa.