El pasado 25 de enero tuvimos la conferencia y coloquio sobre CINE Y LITERATURA en el Centro Cultural de Santurce. ¡Gracias por la asistencia, la amabilidad y los detalles!

El pasado 25 de enero tuvimos la conferencia y coloquio sobre CINE Y LITERATURA en el Centro Cultural de Santurce. ¡Gracias por la asistencia, la amabilidad y los detalles!

El martes 5 de febrero, a las 19,30 h. en el Centro Gallego de Santander, celebraremos una charla y coloquio sobre el crimen como fenómeno social y como temática del cine.

En la última película de Asghar Farhadi asistimos a un drama en el que se superponen varios planos: una intriga en la que cada personaje puede ser sospechoso, un juego de apariencias frente a los secretos del pasado, un entramado de complejas relaciones familiares, y una exposición de sentimientos de angustia, nostalgia, amor, rencor, celos, a través de una interpretación maravillosa por parte de todos los actores.

Una charla en la que analizamos los diferentes lenguajes del cine y de la literatura y la relación entre ambas formas de arte y comunicación.
Gracias a todos por la asistencia!

Cold war es una película polaca rodada en blanco y negro, con una fotografía extraordinaria y una banda sonora sorprendente. Su aparente sencillez encierra una metáfora sobre las barreras emocionales y los obstáculos sociales en el desarrollo de las relaciones, en la que se muestra cómo la inseguridad y el ego pueden boicotear el amor tanto o más que los límites externos. Una obra llena de sensibilidad, oscura y luminosa a la vez, como el contraste entre los personajes y la belleza de sus imágenes.

A partir del mes de diciembre tenemos una cita los primeros martes de cada mes en el Centro Gallego de Santander (calle Peña Herbosa 6).
La primera conferencia del ciclo será «Cine y literatura», el día 4 de diciembre, a las 19,30 h.
Nos vemos en la sala…

La película Mother! del director Darren Aronofsky («Cisne negro») y protagonizada por Jennifer Lawrence y Javier Bardem, es una alegoría con referencias bíblicas, que mezcla la ecología, la psicología y la crisis social y moral de la humanidad, que comienza como un thriller y va discurriendo con elementos cada vez más simbólicos y surrealistas, hasta desconcertar al espectador que se esfuerza en ir captando las claves de ese simbolismo a medida que discurre la película, con una progresión cada vez más acelerada de las metáforas, de la intensidad y del ritmo para provocar una impresión de caos. Visualmente impactante, magníficamente interpretada, indiscutiblemente original, resulta a la vez desagradable, angustiosa, intrigante y poética. Un cine arriesgado y poco fácil, para unos pretencioso, para otros creativo y transgresor, que no dejará indiferente a nadie.

Aunque he leído críticas sobre esta película que la califican como regular y hasta fallida, a mí me ha gustado mucho. Principalmente porque logra hacer un retrato afinado y consistente de la personalidad de Pablo Escobar, un personaje con muchas facetas contradictorias y extremas, las cuales analiza y expone con un trabajo muy elaborado tanto por la dirección como por la extraordinaria interpretación de Javier Bardem, insertando ese retrato en la acción que nos sitúa en el ambiente violento y corrupto de Colombia en los años 80.
«Loving Pablo, hating Escobar» es el título del libro de Virginia Vallejo (estupenda Penélope Cruz) que sirve de base a esta película, y ese título resume el retrato lleno de paradojas de Pablo Escobar, cruel y tierno, asesino y protector, explotador y social, corrupto y fiel a sus códigos.
Quizá la frase que define su ambición y su necesidad de reconocimiento se encuentra en aquella con que se despide de su hijo: «Tienes que conseguir que te quieran. Si no lo consigues, haz que te respeten. Y si tampoco lo consigues, haz que te teman».
Un retrato escalofriante y épico a la vez, con una crítica política acerada como telón de fondo: «La política es dinero. La democracia es dinero. Y nadie tiene más dinero que nosotros los narcotraficantes».

Ayer vi La juventud, película de Paolo Sorrentino, ese director con la mirada a lo Fellini del siglo XXI. En la línea formal de la maravillosa e hipnótica La gran belleza, es visualmente deslumbrante, quizá apoyándose demasiado en la fuerza de imágenes poéticas y surrealistas, lo cual resultaba más apropiado para el retrato de Roma en La gran belleza, una ciudad donde lo desmesurado es característico.
La juventud nos presenta una reflexión acerca del transcurso de la vida, la vejez, el tiempo perdido, el agotamiento de la motivación, y también del deseo y el renacimiento, a través de la mirada y el diálogo de dos octogenarios y sus relaciones con otros personajes durante su estancia en un spa en los Alpes. Cuenta con actores magníficos en los papeles principales (Michael Caine, Harvey Keitel, Rachel Weisz y Jane Fonda en un breve papel) y secundarios magnéticos (como la miss Universo Madalina Diana Ghenea).
Una fábula decadente y melancólica para los amantes del barroquismo y la belleza.

Ayer vi la película francesa Nos vemos allá arriba. Es como un cuento, una fábula de estética efectista y excéntrica, y a la vez ambientada con gran rigor histórico en Francia en la época del final de la Gran Guerra. Contiene una profunda crítica a la sociedad que exalta valores patrióticos permitiendo que unos se enriquezcan y beneficien con la guerra mientras otros mueren y son olvidados, a través de una historia con reminiscencias a El fantasma de la ópera… Una película original, a la vez ingenua y sofisticada.
